Alpha Ensamble: obras de Bartok, Piazzolla, Villa-Lobos, Ginastera, de Falla y Atehortúa

 

 

 

Alpha Ensamble, Francia

 

Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo

Sábado 17 de agosto de 2013, 20:00

 

Bela Bartok (Hungría,1881 – Estados Unidos, 1945)

Danzas populares rumanas, Sz 56 BB 68 (1915)

I. Joc cu bata (Danza con palos) Allegro moderato

II. Braul (Danza de la faja) Allegro

III. Pe Loc (En un solo sitio) Andante

IV. Buciumeana (Danza del cuerno) Moderato

V. Polka Romaneasca (Polka rumana) Allegro

VI. Maruntel I y II (Danza rápida) Allegro, piú allegro

 

Astor Piazzolla (Argentina, 1921 – 1992)

Invierno porteño

Muerte del Ángel

 

Heitor Villa-Lobos (Brasil, 1887 – 1959)

Bachiana Brasileira No. 5, Aria (Cantilena) (1938 – 1945)

Bachiana Brasileira No. 1, Preludio (Modinha) (1930)

 

Astor Piazzolla

Escualo

Oblivión

 

Alberto Ginastera (Argentina, 1916 – Suiza, 1983)

Danzas argentinas (1937):

Danza del viejo boyero

Danza de la moza donosa

 

Manuel de Falla (España,1876 – Argentina, 1946)

Suite popular española (1922)

El paño moruno

Nana

Canción

Polo

Asturiana

Jota

 

Blas Emilio Atehortúa (Colombia, 1943)

Variaciones sobre un Bunde del Pacífico (1975)

 

Astor Piazzolla

Adiós Nonino

Verano porteño

 

Notas al programa

Las obras en este programa presentan un entrecruzamiento entre música tradicional y creación de piezas compuestas bajo la orientación académica occidental. Al parecer Bartok, considerado el fundador de la etnomusicología moderna, hizo en estas danzas una transcripción de música que él escuchó, armonizándolas a su manera. Los biógrafos anotan que el compositor viajó en 1910 y 1912 a varias comarcas en la región de Transilvania y más tarde compuso esta breve obra para piano en seis movimientos. Años después, el propio Bartok hizo una versión para pequeño grupo instrumental.

Piazzolla fue juzgado por un sector del público tanguero porteño y de más allá, que no aceptó que ese magnífico bandoneonista se tomara grandes libertades en la composición y, a regañadientes, soportó que sus obras fueran consideradas como nuevo tango. Piazzolla estudió en París con Nadia Boulanger quien le ayudó a reconocer que lo suyo era el tango. En Piazzolla, además de su capacidad para la dulce invención melódica, sobresale la destreza para la marcación rítmica, de la que dejó ejemplo también como intérprete. Los estudiosos todavía trabajan en desentrañar la cronología de sus composiciones.

El interés de Ginastera, primer maestro de Piazzolla, por la música nacional dentro de un estilo propio, paulatinamente novedoso e inclinado a incorporar elementos tradicionales en composiciones contemporáneas, unido a la consciencia sobre la necesidad de llevar la enseñanza a la par con la experimentación, lo ubicaron como director del Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales (CLAEM). A este centro invitó a notables compositores del mundo a enseñar y con ello logró que muchos jóvenes latinoamericanos disfrutaran de esa experiencia. En la danza del boyero, los elementos rítmicos centrados sobre las posibilidades percusivas del piano, dan lugar a una melodía que se realiza en un recorrido hacia la parte aguda. Importa anotar que la mano izquierda toca las teclas negras, mientras la derecha toca las blancas. La danza de la moza maneja dos melodías y unos intervalos de cuarta y de quinta que contraponen melodías de sonido tradicional con armonizaciones novedosas.

Falla se crió en el sur de España pero llegó a París a formar parte del grupo de compositores que colaboró en los audaces montajes del empresario ruso Serguei Diaguilev. En Francia el público estaba inclinado hacia la música de sonido exótico de la que Ravel y Debussy fueron partidarios tras haber oído orquestas balinesas; y para los franceses, España parecía casi tan exótica. El compositor se negó a permanecer en la España de Franco y encontró refugio en Argentina, en donde vivió hasta su muerte. Escribió un grupo de siete canciones populares españolas que alcanzaron favoritismo público y pronto circularon en versiones y transcripciones de muchas manos. Falla sólo autorizó, pero no las hizo él mismo, las transcripciones para violín y piano y para chelo y piano, que omiten una canción.

Tanto Villa-Lobos como Piazzolla encontraron en la música de Bach una fuente constante de gusto, formación y orientación. El brasileño se interesó desde temprano por la recopilación de músicas tradicionales en su país, tanto así que,  se le encargó la organización de un sistema nacional de enseñanza musical en el que estuvieran balanceados tanto Bach, como la música tradicional brasileña y sus instrumentos. La Bachiana Brasileira No.1 fue concebida para ocho chelos y soprano. La obra está estructurada en tres partes con una introducción, seguida bachianamente del preludio escrito para soprano, de la melodía popular nostálgica llena se saudade de la modiña, y termina con una fuga. La bachiana no. 5, en dos partes, empieza con la cantilena seguida de una danza cantada.

El maestro Atehortúa cursó sus estudios en Medellín y los continuó en Bogotá. Luego visitó el CLAEM de Buenos Aires en dos oportunidades para seguir estudios y componer con la orientación, entre otros, de Ginastera, Messiaen, Nono, Xenakis y Gandini. Fue allí donde en colaboración con José Vicente Asuar se interesó por la música electroacústica. El maestro Blas, es violinista, violista y compositor y dirigió los conservatorios en Medellín, Bogotá y Bucaramanga, además de enseñar en Caracas. En sus composiciones ha hecho uso interesante de elementos que provienen de la música de diversas etnias indígenas como también de la tradición de los afrodescendientes y de los habitantes mestizos de la región andina. Atehortúa ha sabido conjugar este conocimiento de la música tradicional con la práctica de la composición de vanguardia en un americanismo que resulta renovador, profundo y deleitable, a la vez que expresa su preocupación por el restablecimiento de la quebrada justicia humana. Su catálogo de obras supera con creces las 200 piezas.

 

Las notas realizadas por Ricardo Rozental para los programas de mano se elaboran por solicitud del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo a quien pertenecen la totalidad de los derechos patrimoniales: www.teatromayor.org