Visiones sonoras 19 – Día 4

 

 

Visiones Sonoras 19 – Día 4
9 de marzo 2023

 

Scott Wilson

Sounding the Data: Reflections on Working with Sonification

(Sonideando los datos: reflexiones sobre el trabajo de sonificación)

 

No estoy muy seguro de que la traducción correcta de sounding sea «sonideando». Lo que pasa es que la tentación de emparentar la palabra sounding con algo que se parezca a sonidero es demasiado grande como para dejarla pasar. ¡Perdón! Ahora sí, al grano.

 

Es una gran fortuna contar con las grabaciones de las conferencias de Visiones sonoras 19. Especialmente para esta en la que en treinta minutos Scott Wilson logró meter una cantidad tan enorme de información.

 

Visiones sonoras 19 – Scott Wilson

Me dió la impresión de que la introducción o la definición de algunos parámetros produjo en una parte de la audiencia una reacción de frialdad, algo así como si se tratara de un curso básico visto y aprobado. Y, sin embargo, Scott Wilson pasó por estos asuntos de manera muy veloz para llegar a donde quería que era la representación sonora de datos, series de datos o datos ordenados. Tarde o temprano, podría decirse de manera muy reduccionista que vuelve a ser el antiguo asunto de la relación entre cifra y sonido.

 

Hasta aquí parecería como si quisiera repudiar la conferencia de Scott Wilson, cuando en realidad es todo lo contrario. Me pareció una de las más ricas en información, más llenas de preguntas bien formuladas —lo que en sí mismo me parece un gran logro—  y de las hizo mejor autocrítica con quienes, como Wilson, hacen sonar aquello que proviene de otras disciplinas. En este caso, datos que vienen de diversas ramas de las ciencias.

 

Reitero la invitación a ver la grabación de la conferencia y hago esta advertencia: mientras que todas las conferencias a las que no es posible asistir en el lugar o en el momento porque la vida es así de ocupada se pueden ver aumentando la velocidad de reproducción para hacer rendir el poco tiempo de que disponemos, en realidad aconsejo usar esta herramienta con cautela en la de Scott Wilson. Si la ven a la velocidad original, esa ya es muy veloz. Él habla rápido y dice muchas cosas que merecen atención. No desesperen con algunos saltos en el video. Todo está allí.

 

Advirtió que en el concierto de esta noche se escuchará su proceso de sonificación de datos provenientes de fuentes climatológicas, entre otras. Brevemente, para no perdernos, dijo que se llama sonificación a las técnicas con las que se vierten datos numéricos a sus correspondencias sonoras, también llamada despliegue auditivo (auditory display) y que es análoga a la visualización de datos. Como referencia de lo que puede verse como ejemplos de visualización de datos mencionó el sitio de David Maccandless, Information is beautiful y yo elegí, entre las numerosos posibilidades la de la visualización de datos sobre covid-19 que tiene muchas variables para apreciar comparativamente.

 

Se refirió, enseguida, a proyectos en los que ha participado que involucran la sonificación y visualización de datos sobre materia oscura y específicamente los de colisión de partículas subatómicas y que de esto se derivaron intervenciones pedagógicas con poblaciones escolares lo que les brindó la posibilidad de abordar aspectos básicos de síntesis de sonido.

 

Llega a una de las mejores preguntas de su conferencia: ¿Para qué se hace todo esto? Recuerda reacciones del público entre las que se encuentran comentarios sobre la sonificación de datos como que ese es el verdadero sonido de las partículas subatómicas, o que ese es el sonido que produce el cambio climático. Y él aclara que no. Se trata del sonido de esos datos, conectados a cierto algoritmo, respecto del que se tomaron decisiones previas encaminadas a un cierto resultado sonoro. Dijo que, igualmente, se podría improvisar sobre esa base y aunque no daría un resultado idéntico tampoco produciría uno demasiado distinto. Sin embargo, para el público la sonificación estaba conectada con algo que está por ahí en la realidad, que es interesante, emocionante y de grandes proporciones. Y eso le aportó un significado más relevante que una improvisación.

 

Para ejemplificar: ¿cómo se enseña a gente de once años de edad acerca de física subatómica para que se sienta atraída? La sonificación resultó ser un medio apropiado. Luego se refiere a talleres en los que participaron estudiantes de secundaria y el posible riesgo de que hicieran sonar todo como montones de timbres de casa y pedos. Vió que estaban riéndose mientras sonificaban la información y eso le hizo pensar que si reían era porque habían encontrado conexiones y les interesaba y algo estaban aprendiendo. Deduce que la sonificación implica traer algo de fuera para hacerlo parte del contexto.

 

Contó sobre el proyecto con la Esprit Orchestra de Toronto que incluyó electrónica multicanal y video en el que, entre otras estrategias, transcribió la sonificación electrónica de datos a notación musical convencional para ser interpretada por una orquesta de instrumentos acústicos, lo que requirió una orquestación de los resultados. Y enseñó un fragmento del video en que aparece la orquesta mientras están ocurriendo simultáneamente visualizaciones.

 

Su pieza What if there’s nothing you can do? fue creada a partir de una única muestra sonora de un acordeón y que puede ejecutarse con variadas conformaciones sonoras o instrumentales. Aquí enlazó la pregunta contenida en el título de la pieza con situaciones como las generadas en la pandemia o con la crisis climática y anotó que con frecuencia nos preguntamos cuáles son las soluciones que deberíamos poner en práctica.

 

Sostiene que nos hacemos esta pregunta porque tendemos a pensar de manera finalista en cambio de considerar que se trata de procesos que están en curso. Procesos en los que debemos actuar en conjunto para tratar de encontrar mejores rutas de las que hemos transitado. Y le parece liberadora la idea de aceptar que posiblemente haya situaciones en las que en cambio de sentirse aplastado por la sensación de responsabilidad individual, pueda llegar a percibirse algo esperanzador que nos lleve a colaborar y contribuir con más gente para buscar vías alternas.

 

 

 

Liam Young
Planet City and the Return of Global Wilderness
(La Ciudad Planetaria y el retorno de la naturaleza global)

 

En su presentación del siguiente conferencista, Rodrigo Sigal, director del CMMAS, comienza por decir que la Fundación Telefónica ha apoyado a este Centro en muchos proyectos y que ese es uno de los puntos de contacto con Liam Young quien ha contado con apoyo de la Fundación. De él se dice que estudió arquitectura y se repite una opinión suya acerca de que es un desperdicio que los arquitectos se dediquen a diseñar edificios.

 

Lo suyo es el cine, el trabajo para producciones de presupuestos robustos y, como en esta presentación, películas que involucran técnicas de animación junto con un empleo envolvente de la proyección sonora.

 

Tras una breve introducción de Sigal y una aún más reducida de Young, se proyectó la película que dió nombre a esta presentación. Se trata de una distopía entre futurista e inmediata que puede encontrarse en el registro de video de esta sesión de VS19 con una voz en off del narrador, o también en una búsqueda en línea que puede arrojar Young haciendo la narración en vivo.

 

Me parece que resulta pertinente traer a cuento algo que le decía recientemente el escritor de ciencia ficción o de ficción robótica Bernardo Fernandez, BEF, a Yael Weiss en su programa de TV UNAM (ella es la Coordinadora digital y audiovisual de la Revista de la Universidad), cuando sostiene que

 

«la ciencia ficción parece haberse diluído en nuestra realidad de manera que habitamos un mundo inquietantemente similar a lo descrito por Philip K. Dick (en sus libros)».

 

El espacio final dedicado a las preguntas quizás confirmó aquello que Young declara que es el propósito de este corto y es el de generar diálogo, promover las preguntas y cuestionamientos sobre el entorno en el que vivimos. Le parece crucial preguntarse si el planeta se encamina hacia la consolidación de una sola ciudad global, sin límites, sin fronteras, sin descanso. En fin, una provocación distópica.

 

 

 

Duncan Pinhas
De tormentas y de temblores

 

Está interesado en las transformaciones en la naturaleza para trabajar en piezas sonoras con el uso de instrumentos acústicos, electrónica y grabaciones de campo. Dió detalles de su formación y experiencia como músico entre las que destacó sus relaciones con el IRCAM y el GRM. Su práctica musical ha sido con guitarra eléctrica y sintetizadores siempre como improvisador. La electroacústica lo llevó a pensar cómo hacer para construir significados a través del sonido. Varias de sus piezas las ha presentado en el Acousmonium de París y anticipó que en el concierto de esta noche presentará algunas de ellas. A través de la computadora procesará grabaciones de campo en tiempo real, empleará la guitarra y tomará sonidos de aves para hacer su interpretación improvisatoria.

 

Cuenta la anécdota de que asustaba a su abuela en Suecia cuando salía en medio de una tormenta para subir una colina de modo que pudiera percibir los paisajes sonoro y visual, y considera que este contacto sensorial directo en la naturaleza le proporciona la experiencia para hacer sus obras. En esos entornos toma fotografías que le sugieren perfiles transformables en representaciones gráficas con formas de onda de sonido que luego puede interpretar como piezas musicales.

 

Lleva un año viviendo en Xalapa, Veracruz, donde ha hecho difusión sonora y caminatas sonoras para personas que no han tenido experiencia previa. Así le facilita vías para amplíar su percepción tanto auditiva como en otros sentidos. Colabora con artistas mexicanos y eso le permite explorar a profundidad en sus propios orígenes musicales dentro del blues.

 

Ve el paisaje como una composición con capas ubicadas en estratos, otras en la profundidad y en planos cercanos. Piensa que la posibilidad sonora puede brindar una mejor representación del paisaje que la visual. Encuentra que las imágenes pueden entenderse como instrucciones de intensidad y volumen, que los relieves se pueden ver como ondas sinusoidales, una partituras musical que puede tocarse en grupo asignando líneas gráficas a diversos instrumentos o sintetizadores.

 

Visiones sonoras 19 – Duncan Pinhas

Considera que la fascinación humana con la naturaleza acústica proviene de la época de las cavernas con sus posibilidades reverberantes y el llamado a descifrar el sonido en su interior. Se refiere, por ejemplo, a una concepción telúrica que existe como vestigio de las culturas en Perú. Pasa a mencionar eventos sobrecogedores en la naturaleza como el del trueno que evidencian fuerzas superiores a las nuestras y se han asociado a la divinidad.

 

Esta presentación está acompañada de un ambiente sonoro que envuelve sus palabras en las referencias que está trayendo. Así, cuando habla de lo sublime en estos sonidos que  considera más poderosos que nosotros y lo interesante que es estar cercano a experiencias climáticas extremas, sin incurrir en peligro inminente, hace escuchar sonidos de truenos y la sensación de que hay una tormenta que apaga los sonidos de aves e insectos.

 

Menciona los nombres y enseña ejemplos de pintores europeos cercanos al romanticismo que representaron la potencia de paisajes enormes y extremos, fascinados con las tormentas y la pequeñez de las personas en comparación con la vastedad del paisaje. Esto refleja, dice él, nuestra fascinación con ambientes oscuros y apocalípticos. Y apunta que en nuestros días, en realidad, todo parece como parte de una película.

 

Las devastadoras catástrofes con implicaciones sobre la destrucción de especies y sus consecuencias sobre la sociedades humanas están fuera de control, son superiores a nosotros y en esta encuentra conexiones con las expresiones románticas. En ese momento sube un poco el sonido ambiental de aves y da paso al furor del viento. Una interpretación musical similar la propone a partir de las gráficas climatológicas y proyecta ejemplos de mapas meteorológicos con trazos de frentes de alta y baja presión que pueden verse, de nuevo, como sugerencias para acción sonora.

 

Deja escuchar algunas interpretaciones sonoras de sus percepciones sobre lo que ocurre con movimientos de tierra, deshielo de glaciares y cuerpos de agua. Presentó un enorme cuadro de datos en el que representa una morfología sonora para asociar con imágenes y que tendría uso como una guía que él compara con el solfeo del objeto sonoro (Pierre Schaeffer, Francois Bayle, Michel Chion) en los elementos naturales.

 

Para quien sienta curiosidad por este cartesianismo próximo a las escuelas parisinas de la electroacústica y acusmática, hay en esta tipología que ofrece Pinhas, una enorme riqueza de materiales para explorar.

 

Menciona que para su interpretación de las olas marinas recurre a la guitarra eléctrica a la que aplica un arco para producir la vibración de la cuerdas además de trémolo.

 

Enseñó fragmentos de una película en la que está colaborando y cómo su trabajo sonoro quiere resaltar las dislocaciones entre los escasos lugares nevados que aún quedan en los Alpes suizos, con los valles en los que ya no hay nieve y lo gris que se ha vuelto el paisaje. Un recurso que emplea es el uso de ruidismo (noise) para resaltar fuerzas extremas y de graves consecuencias. Trabajar con ambientaciones sonoras extremas le sirve para llamar la atención sobre la constante expansión de fuerzas destructivas de cambio. Y se pregunta cómo es que hacemos para aceptar el sonido del tráfico urbano. Es ruido, es horrible y, sin embargo, lo aceptamos, terminó

 

 

 

Cutzi Jurhiata con Freya Edmondes y Sarmen Almond con Xexa

Programa Digital Bridge

 

Para comenzar, Cutzi hizo referencia al orígen de su presentación y de las piezas que estuvieron en concierto la noche del 8 de marzo como el resultado de una convocatoria de la que el CMMAS hizo parte junto con Sound and Music, Supersonic Festival y el British Council, según lo había dado a conocer esta comunicación.

 

Cutzi hizo la parte presencial en el auditorio del CMMAS mientras que las otras tres personas participantes en el programa Digital Bridge se unieron por video. Toda su presentación fue en inglés —el video de esta conferencia ya tiene la subtitulación en español—, fue breve y muy al grano y habló sobre los procedimientos que emplearon para colaborar. Dos integrantes del Reino Unido están en ciudades distintas y dos de México también están en ciudades distintas así que, dijeron, de todas formas tenían la necesidad de tender puentes digitales pues las colaboraciones se hicieron entre pares conformados por una persona del Reino Unido con una de México.

 

La obra que hicieron Cutzi y Freya emplea grabaciones de campo que luego fueron procesando. La idea de viaje, distancia y desplazamiento estuvo presente en la concepción y el desarrollo de la pieza pues les lleva a una valoración de ambientes de los que hay que compenetrarse. Están implicadas consideraciones acerca de cómo un mundo digitalizado afecta el ambiente.

 

Grabaron sonidos naturales y urbanos que en las obras se entretejen a tal punto que se volvió difícil distinguir unos de otros como cuando la grabación de un ave y un tren eran tan similares que, al final, les resultaron difíciles de distinguir.

 

Cutzi aclaró que a la pieza de anoche le hace falta la capa de video. La parte de sonido está prácticamente terminada. En ella, la primera parte es urbana. Sostuvo que los contextos se desdibujan un poco por la omnipresencia de los contenidos digitales que no le son ajenos a la vida rural.

 

Xexa se mueve entre Londres, Lisboa y Sao Tomé, de donde es ella. En su colaboración con Sarmen Almond, cada una hacía grabaciones de campo a las que les daban tratamiento para pasarla a su compañera quien, a su vez, volvía a tratar el material para luego reenviarlo. Otro tanto sucedió con las imágenes que fueron de una a otra hasta el punto que para el público los materiales resulten fundidos de modo que los orígenes resulten indistinguibles. Su obra se llama Grain of Sand —Grano de arena— porque consideran que somos una porción pequeñísima del mundo. Es una reflexión sobre el ambiente y el cambio climático.

 

Resulta interesante que Sarmen apuntara que aunque los aspectos digitales nos ayudan a comunicarnos, nuestra esencia de carne y hueso es anterior a cualquier estrato digital.

 

 

 

Brenda Brown

Hearing the Wind

 

Es arquitecta especializada en paisajística y es a partir de esta práctica que ha pasado a prestarle atención a los entornos sonoros. Presentó un video que tiene que ver con una residencia artística que tuvo lugar en Nuevo México. El viento de los lugares en donde estuvo es tan fuerte y está tan presente que ella se concentró en resaltarlo en su vídeo. En sus observaciones entre las comunidades indígenas como los de Las cuatro esquinas de los Estado Unidos notó que para nombrar a los vientos hay una enorme diversidad léxica.

 

La presentación que antecedió a la proyección la hizo en español, que no es su idioma habitual, lo que fue recibido como un gesto de amistad y un empeño por comunicarse en el idioma de sus anfitriones. Advirtió que algunas imágenes no tienen sonido así como algunos momentos de audio no tienen imágen y este es un propósito de sensibilización.

 

Aquí está la liga para su presentación en la que puede apreciarse el video.