Ana Cervantes – Canto de la monarca: mujeres en México

 

 

 

Ana Cervantes, piano, México

 

Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo

Sábado 30 de noviembre de 2013, 20:00

 

Canto de la monarca: mujeres en México

Obras encargadas por la pianista

 

Horacio Uribe (México, 1970)

El viaje nocturno del Quetzalpapálotl (2010)

[Musa: Quetzalpapálotl]

 

Silvia Cabrera Berg (Brasil/Dinamarca, 1958)

El sueño… el vuelo  (2010)

[Musa: Frida Kahlo y su casa azul)

 

Alba Potes (Colombia, 1954)

Desde el aire: seis instantes  (2010)

[Musa: Carlota de Habsburgo]

Pensativo con premoniciones

Certidumbre: incertidumbre

Los juegos se desvanecen

Detalles distantes

Aprisa

Introspectivo

 

Tomás Marco (España, 1942)

Nymphalidae: tres mujeres para la mariposa Monarca (2010)

La mariposa de Malinche

La mariposa de Sor Juana

La mariposa de Adelita

 

Charles B. Griffin (Estados Unidos, 1968)

“…like water dashed from flowers…” (“…como agua arrojada de flores…”) (2010)

[Musa: La Sandunga]

 

Intermedio

 

Georgina Derbez (México, 1968)

Un vuelo para Ana

[Musa: Ana Cervantes]

 

Anne LeBaron (Estados Unidos, 1958)

Creación de las aves (2011)

[Musa: Remedios Varo]

 

Paul Baker (Reino Unido, 1956)

La Malinche (2010)

 

Gabriela Ortiz (México, 1964)

Preludio y estudio no. 3 (2011)

[Musa: Jesusa Palancares de Elena Poniatowska]

 

Notas al programa

La intención de  este recital de obras por encargo es rememorar y nombrar en música a algunas mujeres que han dejado una marca en la historia de México. La imagen de fragilidad, delicadeza y hermosura de la mariposa monarca negra y naranja contrasta en juego con la tozudez y claridad de propósito que la distingue. Las monarca migran entre México y Canadá, del invierno al verano boreal en viajes que pueden alcanzar los 5000 km y tardan más que la vida de cada mariposa individual. Así, la especie sobrevive porque colectivamente comparte un mensaje aún por descifrar, acerca del destino y el recorrido. Estos son algunos de los elementos que Ana Cervantes tuvo en consideración como metáforas que orientan el conjunto de obras encargadas.

La composición de Horacio Uribe hace referencia a una criatura misteriosa, híbrida y mitológica sobre la que se desconoce casi todo. En la lengua náhuatl, de una parte del actual México y Centroamérica, la Quetzalpapálotl es una representación en relieve sobre piedra. Se la encuentra sobre las columnas del patio de uno de los palacios más destacados del conjunto monumental de Teotihuacán. Algunos suponen hoy que, en tiempos pre-náhuas, ese espacio fue ocupado por los más altos sacerdotes. El nombre náhua podría significar mariposa (papálotl) de plumas o bien, mariposa preciosa. Pero se ha datado la llegada de los hablantes náhuas a Teotihuacán con posterioridad a la terminación de este patio y palacio de Quetzalpapálotl así que se desconoce el nombre que los habitantes escultores daban a la mariposa emplumada. En la presente composición, el público familiarizado con la manera de tocar el piano de Brendel, Gould o Jarrett, podría encontrar alguna semejanza frente a la ejecución de Cervantes y disfrutará lo que haría pensar en una improvisación, eso sí, informada en la música tradicional de México.

En su primer viaje a México, la brasileña Silvia Cabrera Berg visitó la casa azul de la artista Frida Kahlo. Cabrera rinde homenaje a Kahlo inspirada en el dolorosa y bellamente célebre cuadro de La columna rota, un autorretrato de la pintora aquejada por sus dolencias de espalda en el que se representa abierta en canal, derramando lágrimas y lastimada por espinas pero sostenida por un incómodo corsé y con una rígida columna arquitectónica en vez de su columna vertebral. La pieza de Cabrera tomó en consideración tres aspectos de la vida de Kahlo puestos en relación: la casa en la que habitó, la obra que produjo y ciertas dolorosas circunstancias de su vida. Cabrera, nacida en Sao Paulo, vivió en Dinamarca durante 24 años, para regresar a Brasil. Antes de este proyecto, ya había colaborado con Cervantes cuando la pianista le solicitó en 2006 una obra para su proyecto Rumor de páramo.

La compositora Alba Lucía Potes nació en Cali donde se inició como estudiante de bandola y practicante de la música colombiana tradicional de cuerdas. Esta primera escuela le aporta a sus composiciones un acento fresco, por fuera de los márgenes académicos. Desde comienzos de los años 80 se radicó en Estados Unidos, donde obtuvo su maestría y doctorado en composición. Potes es maestra en la Mannes College of Music de Nueva York, donde ha impartido cursos de teoría musical, armonía, contrapunto y entrenamiento auditivo. Ha recibido encargos del Banco de la República, obra que aparece en un CD de obras comisionados por el BR, el Ministerio de Cultura, Ana Cervantes, el grupo Parnassus y de instituciones musicales en Nueva York y Filadelfia, entre otras. Piezas suyas para orquesta, grupos de cámara, instrumentos solistas, una ópera y música para película, conforman un catálogo de unas cincuenta obras, varias de ellas grabadas en CD. Potes ha desarrollado una labor constante de difusión de música clásica de todo el continente americano, con énfasis en obras de compositores vivos y de las generaciones jóvenes, notablemente en ciclos anuales en Nueva York. Escogió como su inspiración para la presente obra a Carlota de Habsburgo, la esposa del emperador Maximiliano I de México quien murió fusilado en 1867 y tras lo cual ella enloqueció. Potes propone aquí una mirada desde el aire hacia la tierra en que se presentan toda suerte de violencias entre las personas, particularmente por la fragilidad de las mujeres y en un entorno destructivo del ambiente. La obra terminada en julio, la estrenó Ana Cervantes en octubre de 2010 durante el Festival Cervantino de Guanajuato, México. Potes deja libre al oyente para que establezca asociaciones entre sus motivaciones personales y esta música. Los seis fragmentos en esta obra son de una gran brevedad y exploran material musical reducido y sin recurso a la repetición.

En la lista de maestros de Tomás Marco figuran Stockhausen, Boulez, Maderna, Ligeti y Adorno. Desde 1985 dirigió por un decenio el Centro para la Difusión de la Música Contemporánea en Madrid, así como los festivales de la Comunidad de Madrid y ocupa, desde 1996, la dirección del Instituto Nacional de Artes Escénicas. Todo esto como resultado de su práctica compositiva atenta al empleo de las técnicas más recientes y por su constante exploración en el campo de la producción del sonido. Ha compuesto tanto piezas para danza, como obras de teatro musical. Nymphalidae es la familia a la que pertenece la mariposa monarca, en la taxonomía del orden de los lepidópteros y le sirve a Marco para fijar su atención sobre tres mujeres mexicanas sobresalientes: la Malinche, indígena en tensión y contradicción entre su pueblo y su medio frente al sanguinario conquistador Hernán Cortés, de quien fue pareja; la mística escritora y rebelde Sor Juana Inés de la Cruz y por último la Adelita del conocido corrido mexicano, que representa a tantas mujeres soldaderas de la revolución de ese país hace ya un siglo. En el estreno de la obra, Cervantes anotó que Marco persigue en su música una compleja sencillez al tiempo que una sencilla complejidad. Esto puede verificarse en el manejo inestable de ritmo y pulso y en una armonía inquieta, por ejemplo.

El neoyorquino Charles Griffin retornó a su país luego de vivir en Letonia de 2005 – 10. Estudió composición y voz en Queens College de la City University of New York, donde también obtuvo su maestría en composición. A esto, agregó un doctorado de la universidad de Minnesota. Sus obras se escuchan en Cuba, Puerto Rico, México, varios lugares de los Estados Unidos y en salas de Europa. Durante su estadía en el Báltico, escribió obras para agrupaciones vocales femeninas y ha compuesto para percusión y grupos corales. Por encargo de Cervantes, le aportó una obra para piano solo al proyecto Rumor de Páramo que la pianista propuso a dieciocho compositores y quedó en un CD en 2006. Obras de Griffin se encuentran en al menos 10 CDs. Este compositor inició recientemente una producción de obras para medio electroacústico. La presente obra contiene elementos de la canción popular La Sandunga y de poesía en lengua náhuatl traducida al español. La pieza es técnicamente exigente pues incluye aspectos rituales y vocales en los que la pianista debe recitar un texto, cantar, agitar unas sonajas, zapatear con el pie que lleva unos cascabeles atados al tobillo, junto con otras técnicas diversas, lo que ocurre casi al tiempo que ejecuta el piano. La musa de Griffin es La Sandunga, mujer legendaria a quien se le canta en el estado mexicano de Oaxaca, en el extremo del istmo de Tehuantepéc y los estados vecinos. El nombre de sandunga parece provenir del zapoteco y sugiere la unión de la música con lo profundo. Entre los muchos versos escritos a La Sandunga, son bien recordadas las versiones de Chavela Vargas, Lila Downs o Raphael.

Georgina Derbez inició estudios tempranos de piano con dos destacadas maestras en su natal ciudad de México y más adelante siguió la carrera de pianista de concierto en la Escuela Superior de Música donde estudió con Ana María Tradatti, al tiempo que siguió la carrera de composición con Arturo Márquez. Entre 1995 – 2000 estudió con la compositora Ana Lara. Entre sus maestros de composición figuran Donatoni, Loevendie, Roberto Sierra, Javier Álvarez, Hebert Vázquez, Mario Lavista, Mauricio Sotelo y Cristóbal Halffter. En el 99 el Cuarteto Arditti trabajó en el Centro Nacional de las Artes en la ciudad de México donde desarrolló un taller de composición e interpretación y, en una labor conjunta con Derbez,  grabó su Cuarteto no. 1. Esta compositora es una de las creadoras musicales contemporáneas mexicanas con mayor representación en Europa y Norteamérica y, en México, sus obras han sido grabadas por el reconocido pianista Alberto Cruzprieto y por el Trío Neos Música de Mujeres de las Américas, para mencionar a unos pocos de sus intérpretes. Derbez se interesa por la música vocal de la Edad Media, particularmente los madrigales anteriores al renacimiento, como fuente para componer sus propias obras en las que usa a discreción, recursos técnicos muy contemporáneos. Es frecuente que los aspectos rítmicos de sus obras se deriven de las sugerencias que le proponen los textos de los que parte. Derbez también aportó una pieza al colectivo de encargos Rumor de Páramo de Ana Cervantes. Derbez, que en la actualidad es maestra de composición en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes, consideró a Ana Cervantes como una de las mujeres representativas de México y se inspiró en ella para la presente obra.

“Un siglo de éxitos culturales… es algo que obliga para el futuro”, declaró el presidente del Consejo de Dirección de Bayer de México cuando se presentó en 2008 el libro Cinco llaves del Mundo Secreto de Dolores Varo, en la conmemoración del centenario del nacimiento de la pintora española que recibió refugio en México luego de escapar de Francia cuando la invasión nazi. Luego de la guerra, Dolores Varo, que inspiró a la compositora Anne LeBaron, recibió varios encargos para hacer ilustraciones que sirvieron de carteles publicitarios a la farmacéutica Bayer, seguramente sin recabar en la paradoja que conllevaba anunciar remedios para el dolor o el reumatismo elaborados por una de las empresas que hizo parte del conglomerado de industrias químicas propietario de una patente nefasta, de un producto empleado en los campos de exterminio de los nazis. El nombre de Bayer reapareció en 1951 tras la escisión que los aliados occidentales hicieron del conglomerado IG Farben, dueña del registro del gas Zyklon b con el que dio muerte miles de personas, comenzando con los 250 niños gitanos en el campo de Buchenwald. Muchas de las obras de Varo, que murió en 1963 a los 55 años de edad, resultan cercanas a la expresión surrealista, aunque el libro mencionado apunta también a las llaves esotérica, literaria, onírica y arquitectónica. La parte más sustancial de su obra, la desarrolló Varo en México, país en el que terminó sus días.

LeBaron es compositora y arpista. Para su instrumento ha desarrollado técnicas novedosas contemporáneas y ha extendido las posibilidades sonoras del instrumento con el uso de recursos electrónicos. Ella estudió con Ligeti y el argentino-alemán Kagel, entre otros. Ha compuesto en todos los géneros contemporáneos y se destacan sus piezas de ópera, hiperópera, ópera danza y ópera unifemenina. Enseña composición en CalARTS de Los Ángeles, junto con sus cursos relacionados como hiperópera, sicogeografía lírica, reflexiones musicales del surrealismo y teatro de concierto, temas que también trata en charlas, conferencias, entrevistas, artículos, ensayos y libros. Sus obras aparecen en CDs del sello Mode.

La Malinche es el título de una ópera del compositor Paul Barker de la que Ana Cervantes ejecuta un aria de concierto para piano, transcrita para ella. Barker ha compuesto numerosas óperas, así como obras de teatro en música, piezas para orquesta y danza. Considera que música y teatro son inseparables y demanda de los intérpretes la capacidad de poner en escena obras de tipo performático para un teatro sin palabras, como en el caso de una pieza que ejecutó el cuarteto Brodsky. El sello mexicano Quindecim ha publicado dos CDs enteramente dedicados a Barker. El compositor también es autor de la obra de música en escena El Gallo que ha ejecutado la compañía mexicana Teatro de Ciertos Habitantes en salas y eventos que van desde el Festival Cervantino en Guanajuato, pasando por el Festival Iberoamericano de Bogotá y numerosos otros del mundo.

La escritora mexicana Elena Poniatowska presenta en su novela Hasta No Verte Jesús Mío, la vida agitada de Jesusa Palancares, a quien la revolución mexicana deposita en la ciudad de México donde no cesan sus convulsiones, que son las mismas de las mujeres de México y las de cualquier otro lugar en convulsión. Esta es la musa de la compositora Gabriela Ortiz. Ana Cervantes comenta que en el preludio se perciben los primeros rayos de sol del día colándose a través de la neblina matinal en el istmo de Tehuantepéc y que el estudio es la indomable energía de Jesusa Palancares, en ocasiones sensual y coqueta, pero en definitiva, volcánica y triunfal. La compositora Ortiz estudió su arte en México con Mario Lavista y obtuvo su grado bajo la guía de Federico Ibarra en la UNAM. Luego se trasladó a Londres, donde profundizó sus estudios de piano y obtuvo un doctorado en composición electroacústica. En su catálogo se encuentran dos óperas, además de piezas de cámara, obras para orquesta, creaciones electroacústicas y composiciones para instrumento solista.

 

Las notas realizadas por Ricardo Rozental para los programas de mano se elaboran por solicitud del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo a quien pertenecen la totalidad de los derechos patrimoniales: www.teatromayor.org