Orquesta Sinfónica de Montreal y Kent Nagano: obras de Wagner, Stravinsky y Brahms

 

 

 

Orquesta Sinfónica de Montreal, Canadá

Director: Kent Nagano, Estados Unidos

 

Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo

Viernes 3 de mayo de 2013, 20:00

 

Richard Wagner (Alemania, 1813 – Italia, 1883)

Obertura de Tannhäuser y Música de Venusberg (1845)

 

A 200 años de su nacimiento, la obra de Wagner continúa generando algunas controversias que se deben a que tanto Hitler como el nazismo se valieron del compositor y de su obra como objeto de propaganda, apenas medio siglo después de su muerte. Wagner refundó la ópera en lengua alemana y le dio soporte a una manera extrema de componer para orquesta sinfónica. La Europa de fines del siglo XIX se dividió entre wagneristas y antiwagneristas frente a una obra que tiene estrecha relación con el nacionalismo europeo del último tercio del siglo XIX.

El título completo de la ópera que Wagner revisó por última vez en 1875 y en la que quiso seguir trabajando, incluso el año final de su vida, es Tannhäusser y la batalla de canto de Wartburg. El argumento reúne dos leyendas germánicas: una, es la de la balada de Tannhäusser que, luego de vivir en la montaña donde habitan Venus y sus seguidores, regresa para pedir absolución al Papa. La otra es la del desafío entre trovadores germanos medievales, ocurrida en el castillo de Wartburg. Aunque Wagner escribió un malhumorado texto antisemita en el que aprovecha para denigrar del poeta judío Heinrich Heine, numerosos estudios apuntan a que se trata de una justificación tardía para darle sustento argumental a su ópera sobre antiguas leyendas germánicas, en cambio de reconocer que disfrutó la poesía de un autor en quien se inspiró para el argumento de Tannhäuser.

 

Igor Stravinsky (Rusia, 1882 – Estados Unidos, 1971)

Suite del Pájaro de Fuego (1910)

 

En el primer decenio del siglo XX, París enloqueció con la música de los compositores rusos y quería óperas rusas que fueran fastuosas, elegantes y que estuvieran pobladas de una mitología “oriental”.  Los costos de estos montajes se hicieron prohibitivos cuando el empresario Serguei Diaghilev se ingenió la posibilidad de hacer del ballet una obra de arte integral con la que pudieran satisfacerse las demandas del público bajo unos precios de producción manejables. Tras escuchar una obra del entonces joven Igor Stravinsky, Diaghilev le propuso al compositor que aportara su música a un libreto en el que el personaje mitológico secundario de numerosas leyendas populares rusas pasaría a tener un papel central. La obra integra música, coreografía y diseño escenográfico y de vestuario.

Mientras en Rusia los comentarios fueron aceptables y reconocieron el homenaje que el compositor hizo a su maestro Nicolai Rimski-Korsakov mediante citas textuales de su estilo que lo insertaban en la tradición de su país, en París el público y los comentaristas manifestaron éxtasis. El propio Stravinsky reconoció desde el comienzo lo que debía a su maestro, pero continuó recortando a la obra los rasgos más típicamente rusos, presentes en la Suite para Ballet. Así quedó en la versión final de 1945 que el compositor llamó Suite Orquestal del Pájaro de Fuego. Esta última versión es más corta y posterior a las dos suites de ballet Petrushka y La Consagración de la Primavera que elevaron a Stravinsky al lugar más sobresaliente de su larga carrera.

 

Johannes Brahms (Alemania, 1833 – Austria, 1897)

Sinfonía No. 4 en mi menor Opus 98 (1885)

I. Allegro non troppo

II. Andante moderato

III. Allegro giocoso

IV. Allegro energico e passionato

 

La obra de Brahms se nutre de elementos de la música de Bach que estudió y amó. De Beethoven tomó el gusto por una claridad formal que le valió el señalamiento de ser un compositor tradicionalista. Pero en 1947 Arnold Schoenberg observó que Brahms fue en realidad un progresista y resaltó los vínculos que ligaron a la música atonal del siglo XX con el legado de este compositor.

La obra inicia con música que sugiere un movimiento ondulante que marca, como si se tratara realmente de un discípulo de Beethoven, un patrón rítmico del que surge una parte importante del material armónico. Se trata de un movimiento en forma de sonata modificada con un tema principal que hace transición al tema secundario y al segundo planteamiento del tema secundario, para luego pasar a una nueva sección de transición que da lugar al desarrollo y que concluye con la reexposición. Como lo hicieron los compositores del clasicismo, el segundo es el movimiento lento y expresa la religiosidad de Brahms en música que recuerda al Réquiem. El tercer movimiento está estructurado en forma sonata, pero sin el desarrollo de los temas, de modo que pasa de la exposición a la recapitulación.  El cuarto movimiento es una passacaglia veloz y vibrante que acomoda la chacona de la cantata BWV 150 de Bach.

 

 

Las notas realizadas por Ricardo Rozental para los programas de mano se elaboran por solicitud del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo a quien pertenecen la totalidad de los derechos patrimoniales: www.teatromayor.org