Puerto Candelaria, OFB y Fusión Filarmónica Juvenil: 15 años de pura gozadera

 

 

Puerto Candelaria, Colombia

Director: Juancho Valencia, Colombia

 

Orquesta Filarmónica de Bogotá
Fusión Filarmónica Juvenil

Director: Leonardo Marulanda, Colombia

 

Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo

Sábado 8 de agosto de 2015, 20:00

 

Vuelta Canela

Club Panamá

Despedida

Amor Fingido

Rasqa Beethoviana (Beethoven: Sinfonía No. 7, 2º mov, allegreto, arreglo de Juancho Valencia)

Bailando Así

I Can Help You (Dogville)

Lacrimosa (del Réquiem de Mozart)

Amor y Deudas

Caravan (Juan Tizol)

Nocturno

Cumbia Rebelde

 

«15 años no son nada, pero los celebramos con toda». Así  revela su carácter Puerto Candelaria, así se retratan y quieren mostrarse a los demás sus integrantes. Con esta frase conmemoraron cientos de conciertos y giras por Colombia y el exterior, cinco CDs y siguieron dejando claro que una de sus características más sobresalientes es la mamadera de gallo. Esto implica echar mano de sus pintas, que van desde las de los cantantes de boleros de los 60 hasta las del elegante lotero de parque principal con un toque caribeño. Le ponen percusiones, teclado, saxo, trombón y guitarra eléctrica o bajo a tonadas tradicionales, además de una voz medio chueca con su cantante principal. Algo conservan de lo que alguno de Los Candelarios ha llamado jazz a la colombiana, que no es ni puro jazz ni sólo ritmos colombianos. A su gozadera se le agrega chucuchucu, cumbia, son, hip hop, balada, despecho y comentarios sociales con los que los colombianos nos vemos retratados en nuestros extremos. De la viveza total al desparche completo, de la sobradez al rebusque, las posiciones de poder y la indignidad del irrespeto. Los Candelarios lo hacen con saoco, sabor, swing, tumbao, flow, con un toque de humor para mencionar gozonamente a nuestras fealdades.

En 2011, cuando cumplieron 10 años de actividad musical, Puerto Candelaria se juntó con la Orquesta Filarmónica de Bogota (OFB). La celebración fue una fiesta de música entre profesionales que se toman en serio su oficio de divertir y divertirse. Y para la OFB, como consta en los videos de la ocasión, el encuentro debió de ser muy entretenido. La OFB lleva muchos años juntándose con agrupaciones nacionales que practican su oficio por fuera de la música clásica y esto ha resultado en eventos tan memorables como diversos. Estos eventos tienen en común el respaldo de la solidez musical y el arraigo de la OFB, una institución seria como su práctica musical pero, evidentemente, maleable y capaz de adaptarse a estos programas integrados, conciertos para divertirse en serio.

El encuentro entre los candelarios y la OFB en 2011, ofreció al público la contraposición entre la contundencia de la orquesta y la gozadera de Los Candelarios. La primera, capaz de generar enormes masas sonoras, una gran variedad de timbres y dispositivos rítmicos elocuentes alrededor de Puerto Candelaria y los segundos, en su característica conformación reducida, moderada pero chispeante, son ágiles y veloces, capaces de poner a bailar a quien sea.

Para 2015 y con casi cinco años más, la propuesta es una fusión. Los Candelarios parten de que nuestro país ha sido tierra de fusiones étnicas y culturales desde hace más de cinco centurias. Ellos mismos parecen representarlo en sus conciertos, pues sus fusiones van más allá de lo musical y comprenden también los elementos teatrales de los que revisten a sus espectáculos. Algunos temas son viejos conocidos del público. Casi todos ellos son composiciones de Juancho Valencia, con unas pocas notables excepciones.

 

Las notas realizadas por Ricardo Rozental para los programas de mano se elaboran por solicitud del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo a quien pertenecen la totalidad de los derechos patrimoniales: www.teatromayor.org